Rogelio Frigerio, de Juntos por el Cambio en Entre Ríos este domingo y compitio como candidato a gobernador, ha arremetido contra la estrategia de campaña de su propio espacio a nivel nacional, señalando que “faltó empatía con las circunstancias que a través de la sociedad”.
En relación a la disputa interna por el poder entre Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta, Frigerio demostró que esta rivalidad influyó en los resultados finales. “No se puede hablar de otra cosa que no sea cómo resolver los problemas de la gente, en la campaña nacional de Juntos por el Cambio no se habló de eso”, expresó de manera franca.
Frigerio también abordó el estado de ánimo de los votantes y la situación política actual. Señaló que la población votó con enojo y frustración hacia la política, lo cual exige que los políticos no estén en desintonía con este sentimiento y celebren en un contexto de descontento. Él subrayó que la crisis actual es una de las peores y vislumbró que lo que está por venir será aún más difícil. Por lo tanto, instó a escuchar más y permanecer alerta para evitar sorpresas.
En referencia a Javier Milei, que cambió un papel destacado en las elecciones primarias, Frigerio comentó que Milei es quien mejor representa la indignación y el hartazgo hacia los mismos actores políticos. Asimismo, hizo un llamado de atención a los candidatos nacionales de su espacio, resaltando la necesidad de abordar los problemas reales de la gente en la campaña.
Frigerio analizó la percepción de la campaña por parte de la gente, considerándola como una lucha interna por el poder, en lugar de un enfoque en los desafíos de la sociedad. Sugirió que la gente está cansada de tal enfoque y exhortó a atraer a los votantes que no participaron, aproximadamente un 30% del electorado.
En vista de las próximas elecciones presidenciales del 22 de octubre, Frigerio opinó que su partido debe utilizar al máximo los dos meses restantes para transmitir claramente sus ideas y lo que representan.
En relación a la devaluación del 22% posterior a las PASO, Frigerio enfatizó que era algo esperado debido a la falta de un plan claro por parte del presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Sergio Massa. Según él, este gobierno carece de un plan sólido y solo tomó medidas para sobrevivir las PASO.
Sobre el próximo diseño del FMI para estabilizar la economía, Frigerio fue cauteloso y sugirió que la forma en que se utilice el dinero podría influir en el panorama político.
Frigerio concluyó con la idea de que el kirchnerismo llega a su fin y anticipó una transición difícil debido a la campaña en curso del presidente. Subrayó la necesidad de escuchar y comprender el mensaje del voto en las urnas.
El Gobierno nacional anunció el envío al Congreso de un paquete de reformas estructurales que abordan la ley de expropiaciones, el régimen de desalojos, la venta de tierras a extranjeros y el sistema de beneficios sociales. La iniciativa fue presentada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, durante una conferencia en Casa Rosada.
Entre los principales ejes, se propone limitar las expropiaciones a casos excepcionales y elevar las indemnizaciones, con el objetivo de fortalecer la propiedad privada y atraer inversiones. Además, se plantea eliminar restricciones a la venta de tierras rurales a extranjeros para fomentar el ingreso de capitales en sectores estratégicos como energía, minería y agroindustria.
El paquete también incluye una reforma del régimen de desalojos para acelerar la restitución de inmuebles ocupados ilegalmente, así como una revisión del sistema de pensiones por discapacidad, endureciendo requisitos y controles para su otorgamiento.
Por otra parte, el Ejecutivo analiza destinar un 10% de los ingresos de privatizaciones a la compra de equipamiento para defensa y avanzar en la concesión del complejo turístico de Chapadmalal por 30 años, con el fin de promover inversiones privadas.
Las medidas forman parte de la agenda impulsada por la administración del presidente Javier Milei, orientada a reconfigurar el rol del Estado, incentivar la inversión y ordenar las cuentas públicas.
La inflación correspondiente al mes de marzo muestra señales de aceleración y podría ubicarse por encima del 3%, de acuerdo a estimaciones privadas. El incremento de precios se ve impulsado principalmente por rubros estacionales y regulados, como educación, indumentaria y tarifas de servicios.
El inicio del ciclo lectivo generó una fuerte presión inflacionaria, con aumentos de hasta el 12% en cuotas escolares y servicios vinculados a la educación. En paralelo, el sector de indumentaria registró subas cercanas al 5%, mientras que los ajustes en tarifas y el impacto del combustible continúan incidiendo en el costo de vida.
En este escenario, el presidente Javier Milei modificó su proyección respecto a la inflación. El mandatario señaló que su objetivo es eliminarla hacia el final de su gestión, alejándose del plazo inicialmente planteado para 2026.
La persistencia de aumentos en distintos sectores vuelve a generar preocupación tanto en consumidores como en analistas, y plantea interrogantes sobre la posibilidad de alcanzar una desaceleración sostenida en el corto plazo.
El director del Centro Nacional Antiterrorista de Estados Unidos, Joe Kent, presentó su renuncia este martes y generó fuerte repercusión al asegurar que Irán “no representaba una amenaza inminente” para su país.
A través de una carta dirigida al presidente Donald Trump, el funcionario explicó que no podía respaldar la actual política exterior vinculada al conflicto en Medio Oriente.
Críticas a la estrategia internacional
En su mensaje, Kent sostuvo que la decisión de avanzar en un conflicto con Irán responde a presiones externas y no a una amenaza directa contra Estados Unidos. Además, afirmó que la situación contradice los principios de política exterior que habían sido promovidos en campañas anteriores.
El ahora exfuncionario también remarcó que, en su visión, las guerras en Medio Oriente implican altos costos humanos y económicos para el país.
Contexto político
Kent había asumido el cargo tras ser confirmado por el Senado en 2025 y mantenía afinidad con la línea política del actual gobierno, aunque en su renuncia dejó en evidencia diferencias en torno a la estrategia internacional.
Su salida se produce en medio de tensiones geopolíticas en la región y abre un nuevo foco de debate dentro de la política estadounidense sobre el rol del país en conflictos internacionales.