En una conferencia de prensa realizada este martes en el Hospital Santa Rosa de Chajarí, autoridades sanitarias confirmaron la detección de al menos cinco casos de fiebre Q en la región, dos de los cuales requirieron internación. Actualmente, todos los pacientes evolucionan de manera favorable y continúan con tratamiento ambulatorio.
La fiebre Q es una enfermedad zoonótica causada por la bacteria Coxiella burnetii, que se transmite a humanos principalmente por la inhalación de partículas contaminadas provenientes de animales infectados. Según se informó, no existe transmisión entre personas ni entre animales.
Del encuentro participaron el director del nosocomio, Dr. Daniel Benítez; la responsable del Nodo Epidemiológico, Lic. Mariana Berta; y los médicos veterinarios Juan Ramón y Juan Martín Durand, quienes brindaron detalles sobre la situación sanitaria.
Los casos confirmados corresponden a trabajadores vinculados al ámbito rural —entre ellos veterinarios y empleados del sector— y se registraron en zonas del distrito Tatutí y San Ramón. Las autoridades destacaron que la difusión de esta información busca fortalecer la prevención, especialmente entre quienes desempeñan tareas con animales.
En relación a los síntomas, Benítez explicó que pueden confundirse con afecciones respiratorias propias de la época, por lo que remarcó la importancia de un diagnóstico diferencial. La enfermedad presenta un período de incubación prolongado y puede manifestarse con fiebre, cefaleas, tos y dolores musculares, con posibles complicaciones como neumonía o hepatitis. En algunos casos, puede derivar en cuadros crónicos.
Asimismo, se indicó que los profesionales de la salud fueron instruidos para indagar sobre el vínculo laboral de los pacientes con actividades rurales, a fin de facilitar la detección temprana.
Por su parte, la Lic. Berta señaló que la enfermedad es de notificación obligatoria y que los casos fueron informados a Epidemiología provincial, en coordinación con el Senasa. El diagnóstico se realiza mediante análisis de sangre, cuyas muestras son derivadas a Paraná y posteriormente al Instituto Malbrán.
Las autoridades advirtieron que la bacteria puede permanecer en el ambiente durante largos períodos y que existe mayor riesgo de contagio en situaciones como la asistencia a partos animales, especialmente por la exposición a fluidos. También se recomendó extremar cuidados en el consumo de leche no pasteurizada.
Desde el área veterinaria, se destacó que los animales infectados suelen no presentar síntomas, lo que incrementa el riesgo de exposición para quienes trabajan en contacto directo. En este sentido, se insistió en la necesidad de implementar medidas de bioseguridad, como el uso de protección adecuada para evitar el contagio por vía inhalatoria, ocular o oral.
Si bien la fiebre Q presenta baja incidencia en el país, se recordó que en 2021 se registraron 11 casos en la localidad de General Ramírez. Por el momento, no se ha determinado una causa específica que explique la aparición de la bacteria en animales de la zona.
Las autoridades reiteraron la importancia de mantener medidas preventivas y acudir al sistema de salud ante la presencia de síntomas compatibles, especialmente en personas con exposición laboral al ámbito rural

