La compañía brasileña Moura anunció que dejará de fabricar baterías para camiones en su planta ubicada en el Parque Industrial de Pilar y que, a partir de ahora, esos productos serán importados directamente desde Brasil. La medida implica el cierre de dos líneas de producción y genera preocupación por el impacto laboral en la fábrica.
Impacto en los trabajadores
Según fuentes gremiales, la decisión afecta a 25 trabajadores vinculados a esas líneas productivas. La empresa abrió un programa de retiros voluntarios, al que algunos empleados ya habrían adherido.
Sin embargo, desde el Sindicato Químico de Pilar informaron que continúan negociando con la empresa para intentar reubicar al resto del personal dentro de la planta y evitar despidos.
Actualmente, en el establecimiento trabajan alrededor de 180 personas, entre operarios, administrativos y personal de logística.
Historia de la empresa
La firma fue fundada en 1957 en la ciudad de Belo Jardim, por Edson Mororó Moura y su esposa Conceição Moura. Con el paso de los años se consolidó como una de las principales fabricantes de baterías en Brasil.
En 2012, Moura decidió instalar su primera planta fuera de su país de origen en Argentina, un paso considerado estratégico para su expansión en el mercado regional.
La empresa comenzó enfocada en el sector automotriz y luego amplió su actividad hacia sistemas de almacenamiento de energía y baterías para diversas aplicaciones industriales y tecnológicas.
Reclamo del gremio
El secretario general del Sindicato Químico de Pilar, Sergio González, expresó su preocupación por el contexto industrial y aseguró que la situación afecta al empleo en el sector.
“Esto forma parte de la masacre que este gobierno está cometiendo con la industria, algo que no vivimos ni en pandemia. Esto se da en el contexto de la reforma laboral. Encima, no hay con quién hablar en el Gobierno para tratar de buscar soluciones”, señaló el dirigente.
No obstante, el gremio indicó que la empresa no manifestó intención de retirarse del país, aunque admitió que existe preocupación por una posible reducción de otras líneas de producción en el futuro.
En la antesala del Día del Trabajador, un operativo de control realizado en un establecimiento rural de Lucas Sud Segunda, en el departamento Villaguay, dejó al descubierto graves irregularidades laborales y habitacionales que afectan a trabajadores y sus familias.
La inspección fue llevada adelante por la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos, en conjunto con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE). Durante el procedimiento, se constató que varias familias residían desde hacía más de una década en construcciones sumamente precarias.
Según detallaron fuentes oficiales, las viviendas estaban confeccionadas con silo bolsas, con pisos de tierra y techos improvisados a base de paja y plástico. Además, se verificó la ausencia de instalaciones sanitarias adecuadas, lo que agrava aún más las condiciones de habitabilidad.
Uno de los aspectos más preocupantes detectados fue el acceso al agua: los trabajadores utilizaban bidones reutilizados de agroquímicos y otros recipientes en desuso, una práctica que representa un serio riesgo para la salud.
En paralelo, los inspectores identificaron al menos a dos trabajadores que realizaban tareas sin la debida registración laboral, evidenciando situaciones de informalidad.
El operativo estuvo encabezado por el director provincial de Trabajo, Juan Pablo Irurueta, junto al delegado departamental de Concordia, Miguel Ángel Pereyra, y personal de la Dirección de Seguridad e Higiene Laboral. También participaron agentes de ARCA y representantes de la seccional 382 de UATRE.
Como resultado de la intervención, se labraron actas al titular del establecimiento y se iniciaron las actuaciones administrativas correspondientes, en el marco de la normativa laboral vigente.
Un importante siniestro vial se registró este viernes por la noche en el kilómetro 262 de la Autovía José Gervasio Artigas (Ruta Nacional 14), a pocos metros del empalme con la Ruta Provincial 4, en el acceso oeste a Concordia y en dirección a Los Charrúas.
De acuerdo a la información recabada en el lugar, el hecho ocurrió alrededor de las 19:30 y fue protagonizado por una camioneta Fiat Toro, un automóvil Volkswagen Surán y un camión Volvo que transportaba postes de madera desde la localidad de Alvear, provincia de Corrientes.
Según indicaron fuentes policiales, la secuencia se inició cuando la camioneta impactó contra un caballo que se encontraba sobre la calzada, en un contexto de escasa visibilidad debido a las condiciones climáticas. Tras el primer choque, el camión que circulaba detrás no logró evitar la colisión, impactando tanto contra el animal como contra los vehículos involucrados.
Como consecuencia del fuerte impacto, la Volkswagen Surán fue desplazada hacia la banquina oeste, en un sector con desnivel, mientras que la Fiat Toro resultó con los mayores daños materiales.
En cuanto a las personas afectadas, dos ocupantes de la camioneta debieron ser asistidos por personal de emergencias y trasladados al hospital Delicia Concepción Masvernat de Concordia para una mejor atención.
En el lugar trabajaron efectivos de la Jefatura Departamental Concordia, personal de comisaría Séptima de La Criolla, del destacamento de Osvaldo Magnasco y una dotación de Bomberos Voluntarios.
Si bien el tránsito no fue interrumpido, permaneció asistido durante varias horas, con circulación reducida debido a la presencia de postes de madera sobre la calzada y las tareas desplegadas por los equipos de emergencia.
El nacimiento de Matías Gael, Magnolia Eva y Montserrat Paz, ocurrido en abril en el Hospital Delicia Concepción Masvernat de Concordia, generó una profunda emoción en toda la provincia. Sin embargo, detrás de la alegría inicial, emerge una realidad compleja: su madre, Flavia, atraviesa los primeros días de maternidad en soledad y en una situación de extrema vulnerabilidad.
Oriunda de San José de Feliciano, la joven había iniciado su camino para ingresar a la Policía Federal en Buenos Aires, pero decidió dejar ese proyecto al enterarse de su embarazo. Hoy, instalada en “La Casita de las Madres”, enfrenta el enorme desafío de cuidar a sus tres hijos recién nacidos sin acompañamiento familiar.
“Me estoy repartiendo para los tres, estoy a full sacándome leche y cuidándolos, pero no puedo sola. Estoy con uno y ya me llora el otro”, relató Flavia, describiendo una rutina tan demandante como agotadora.
Un pedido urgente de acompañamiento
La situación se vuelve aún más compleja debido a la alta demanda del área de Neonatología, donde el personal de salud, si bien comprometido, no alcanza a cubrir todas las necesidades. Por este motivo, se solicita la colaboración de voluntarios que puedan asistir a la madre durante los horarios de atención, ayudando a sostener, alimentar o simplemente contener a los bebés.
Quienes deseen colaborar pueden hacerlo acercándose al hospital. Como medida de seguridad, deberán пройти una entrevista previa con el equipo de psicología para poder ingresar al sector de Neonatología.
Flavia explicó que no cuenta con ayuda familiar cercana: su madre no puede viajar debido a responsabilidades laborales y al cuidado de otro hijo con discapacidad. “Estoy sola acá, pero dándole todo”, expresó.
Necesidad de insumos básicos
Además del acompañamiento, se requieren con urgencia elementos esenciales para el cuidado de los bebés y de la propia madre:
Pañales para recién nacidos y prematuros
Leche Nutrilón (0 a 6 meses), indicada por el equipo médico
Ropa de abrigo para Flavia
Ropa para los bebés
En cuanto al estado de salud, Magnolia se encuentra actualmente aislada bajo tratamiento, aunque evoluciona favorablemente. Mientras tanto, Matías y Montserrat continúan bajo cuidado permanente.
Cómo colaborar
Las personas interesadas en brindar ayuda pueden acercarse a “La Casita de las Madres” del Hospital Masvernat o comunicarse directamente con Flavia al número 1157684321. También se están difundiendo canales solidarios a través de redes sociales.
La historia de esta madre y sus trillizos vuelve a poner en valor la importancia de la solidaridad comunitaria en momentos críticos, donde el acompañamiento puede marcar una diferencia decisiva.