Los próximos cinco años, comprendidos entre 2023 y 2027, podrían ser los más cálidos desde que se tiene registro, según advirtieron especialistas de la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Concretamente, el informe indica que hay un 98% de probabilidades de que al menos uno de los próximos cinco años (y el lustro en su conjunto) sea el más caluroso jamás registrado.
“Se espera que en los próximos meses se instaure un episodio de ‘El Niño’, que ejerce un efecto de calentamiento. Sumado al cambio climático causado por las actividades humanas, elevará las temperaturas mundiales hasta límites desconocidos”, afirmó el Secretario General de la OMM, profesor Petteri Taalas.
Luis Romero, geógrafo especializado en bases y herramientas para la gestión del cambio climático, se refirió a esta situación y sostuvo que “es difícil saber qué es lo que va a pasar durante los próximos años”. Sin embargo, explicó que lo que sí puede tomarse como referencia son las “tendencias” climáticas que se desprenden al analizar las estadísticas de los últimos tiempos.
En esa línea, el especialista dijo en diálogo con Punto Medio (Radio 2) que “en Argentina la evolución de la temperatura media desde el 2000 en adelante” mostró aumentos que provocaron que “la mayoría de los años terminaran con saldos cálidos”.
“Esto puede inducirnos a pensar que en la Argentina se está replicando la tendencia global, que es el aumento de las temperaturas medias”, agregó. Por otro lado, aclaró que no se descarta la posibilidad de que en el país “tengamos una situación diferente”.
“La variabilidad climática natural se combina con las señales del cambio climático, y eso muchas veces puede insinuar algunos escenarios no tan claros que los pronósticos no pueden llegar a determinar”, explicó, dado que las proyecciones no son posibles para plazos tan largos.
Tras la sequía de los últimos años, se espera que durante los próximos meses se registren “excesos hídricos”
En Argentina, la ventana máxima para los pronósticos meteorológicos es de “tres meses”, apuntó romero, por lo que no es posible hablar con certeza sobre lo que ocurrirá dentro de los próximos años. No obstante, el especialista remarcó que sí se registran fenómenos que dan cuenta de que tanto el país como el planeta están afrontando cambios significativos a nivel climático, algo que continuará en caso de que no se tomen medidas.
“El cambio climático antropogénico es el resultado de los últimos 100 años de emisiones de gases de efecto invernadero”, dijo, apuntando a la principal razón del aumento de las temperaturas medias.
En el mismo sentido apuntó que “en el 2023 las temperaturas ya se encuentran más de 1 grado por encima de lo normal”, cuando según las proyecciones de la OMM estas “no deberían excederse de 1,5 ºC” para evitar mayores catástrofes climáticas. “Es muy poca la acción climática que se está tomando en el mundo”, enfatizó.
Los efectos de esto pueden apreciarse en fenómenos concretos y de carácter “extraordinario”, como en el caso de las recientes lluvias que se produjeron en Rosario y la región. En la ciudad, “los valores normales de precipitaciones para el mes de mayo se ubican apenas por encima de los 57 milímetros, pero con las últimas lluvias superaron los 100 milímetros”, explicó Romero.
Por otra parte, también se refirió al impacto que podría tener el evento de El Niño, que podrían comenzar a notarse de forma más contundente durante “el segundo semestre de este año y de cara al 2024”. “Vamos a tener un escenario muy distinto al que se dio en el marco de la sequía, con lluvias que probablemente van a posicionarse muy por encima de lo normal” en la región, anticipó.
El Gobierno nacional anunció el envío al Congreso de un paquete de reformas estructurales que abordan la ley de expropiaciones, el régimen de desalojos, la venta de tierras a extranjeros y el sistema de beneficios sociales. La iniciativa fue presentada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, durante una conferencia en Casa Rosada.
Entre los principales ejes, se propone limitar las expropiaciones a casos excepcionales y elevar las indemnizaciones, con el objetivo de fortalecer la propiedad privada y atraer inversiones. Además, se plantea eliminar restricciones a la venta de tierras rurales a extranjeros para fomentar el ingreso de capitales en sectores estratégicos como energía, minería y agroindustria.
El paquete también incluye una reforma del régimen de desalojos para acelerar la restitución de inmuebles ocupados ilegalmente, así como una revisión del sistema de pensiones por discapacidad, endureciendo requisitos y controles para su otorgamiento.
Por otra parte, el Ejecutivo analiza destinar un 10% de los ingresos de privatizaciones a la compra de equipamiento para defensa y avanzar en la concesión del complejo turístico de Chapadmalal por 30 años, con el fin de promover inversiones privadas.
Las medidas forman parte de la agenda impulsada por la administración del presidente Javier Milei, orientada a reconfigurar el rol del Estado, incentivar la inversión y ordenar las cuentas públicas.
La inflación correspondiente al mes de marzo muestra señales de aceleración y podría ubicarse por encima del 3%, de acuerdo a estimaciones privadas. El incremento de precios se ve impulsado principalmente por rubros estacionales y regulados, como educación, indumentaria y tarifas de servicios.
El inicio del ciclo lectivo generó una fuerte presión inflacionaria, con aumentos de hasta el 12% en cuotas escolares y servicios vinculados a la educación. En paralelo, el sector de indumentaria registró subas cercanas al 5%, mientras que los ajustes en tarifas y el impacto del combustible continúan incidiendo en el costo de vida.
En este escenario, el presidente Javier Milei modificó su proyección respecto a la inflación. El mandatario señaló que su objetivo es eliminarla hacia el final de su gestión, alejándose del plazo inicialmente planteado para 2026.
La persistencia de aumentos en distintos sectores vuelve a generar preocupación tanto en consumidores como en analistas, y plantea interrogantes sobre la posibilidad de alcanzar una desaceleración sostenida en el corto plazo.
El director del Centro Nacional Antiterrorista de Estados Unidos, Joe Kent, presentó su renuncia este martes y generó fuerte repercusión al asegurar que Irán “no representaba una amenaza inminente” para su país.
A través de una carta dirigida al presidente Donald Trump, el funcionario explicó que no podía respaldar la actual política exterior vinculada al conflicto en Medio Oriente.
Críticas a la estrategia internacional
En su mensaje, Kent sostuvo que la decisión de avanzar en un conflicto con Irán responde a presiones externas y no a una amenaza directa contra Estados Unidos. Además, afirmó que la situación contradice los principios de política exterior que habían sido promovidos en campañas anteriores.
El ahora exfuncionario también remarcó que, en su visión, las guerras en Medio Oriente implican altos costos humanos y económicos para el país.
Contexto político
Kent había asumido el cargo tras ser confirmado por el Senado en 2025 y mantenía afinidad con la línea política del actual gobierno, aunque en su renuncia dejó en evidencia diferencias en torno a la estrategia internacional.
Su salida se produce en medio de tensiones geopolíticas en la región y abre un nuevo foco de debate dentro de la política estadounidense sobre el rol del país en conflictos internacionales.