Vecinos del barrio Parque Río Uruguay, conocido popularmente como El Arenal, manifestaron su preocupación por lo que describen como una grave depredación ambiental provocada por la extracción de arena en el sector costero de la ciudad.
El reclamo apunta a movimientos de maquinaria y camiones que, según denunciaron, ingresan con frecuencia a la zona de médanos ubicada en inmediaciones de avenida Salto Uruguayo y 6 de Caballería para retirar arena sin autorización.
Extracción de arena y falta de controles
De acuerdo con testimonios aportados por los residentes a Diario Río Uruguay, la actividad se realizaría incluso durante el día, ante la aparente ausencia de controles.
“Escuchamos máquinas y camiones entrando y saliendo. Cuando vamos a caminar vemos los cortes en los médanos y las huellas frescas”, relató una vecina del barrio, quien aseguró que la extracción se realiza de manera constante.
Impacto ambiental visible
Los vecinos sostienen que las consecuencias del movimiento de arena ya se perciben en el paisaje natural del sector. Entre los daños mencionados destacan la pérdida de vegetación autóctona, la alteración del relieve natural de los médanos y pequeños derrumbes en zonas donde antes había dunas estables.
Además, advierten que la continuidad de esta práctica podría agravar los procesos de erosión y generar anegamientos durante períodos de lluvias intensas, afectando tanto al ecosistema como a las viviendas cercanas.
Reclamo a las autoridades
Frente a esta situación, los vecinos solicitaron la intervención urgente de las autoridades municipales y ambientales para que se realicen inspecciones, controles y sanciones contra quienes estén extrayendo arena de manera irregular.
También plantearon la necesidad de impulsar un plan de recuperación de los médanos dañados, considerados parte del patrimonio natural del barrio y un punto de interés turístico por su condición de “balcón natural” al río.
Según indicaron, hasta el momento no habrían recibido respuestas oficiales. Por ese motivo, adelantaron que presentarán una denuncia formal ante organismos municipales, con el objetivo de que se inicie un expediente por daño ambiental.
Asimismo, no descartan acudir a organismos provinciales competentes para frenar la actividad si el problema persiste, ante el temor de que el deterioro del ecosistema costero pueda volverse irreversible