Solo el 55% de los niños de 3 años asiste al jardín en Argentina: alertan por fuertes desigualdades sociales

Sociedad

Educación inicial en Argentina: el acceso al jardín sigue siendo desigual

La educación inicial en Argentina atraviesa un escenario de fuertes desigualdades sociales. Un informe reveló que solo el 55% de los niños de 3 años asiste al jardín de infantes, mientras que en los sectores más vulnerables la cobertura educativa cae al 41%.

El estudio fue elaborado por Argentinos por la Educación y analizó la cobertura del nivel inicial en Argentina, Chile, México, Perú y Uruguay. Los datos corresponden a 2024 y muestran avances en la escolarización infantil, aunque persisten importantes diferencias entre sectores sociales.

Actualmente, el 83% de los niños argentinos de entre 3 y 5 años asiste al nivel inicial. Sin embargo, la situación cambia considerablemente en las edades más tempranas.

Solo el 55% de los niños de 3 años asiste al jardín en Argentina

Según el informe, la asistencia escolar en la sala de 3 años alcanza apenas al 55% de los niños argentinos. En los hogares de menores ingresos, el porcentaje desciende al 41%, el más bajo entre los países analizados en la región.

En comparación, la cobertura educativa llega al 91% a los 4 años y alcanza el 98% a los 5 años, donde la escolarización es prácticamente universal.

El relevamiento también reveló que las diferencias económicas impactan directamente en el acceso al jardín de infantes. Mientras los sectores de mayores ingresos registran una asistencia del 63%, los niños más pobres continúan teniendo menos oportunidades educativas durante la primera infancia.

La pobreza afecta el acceso a la educación inicial

Las desigualdades comienzan incluso antes de los 3 años. El informe indicó que solo el 10% de los niños de 2 años pertenecientes al quintil más pobre accede a algún espacio educativo, frente al 44% de los sectores con mayores recursos económicos.

Especialistas señalaron que la educación inicial es fundamental para el desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños y niñas.

La investigadora Ianina Tuñón, del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina, explicó que la asistencia al jardín mejora tanto el aprendizaje como los estímulos que reciben los niños en el hogar.

Según sostuvo, quienes concurren al nivel inicial participan con mayor frecuencia en actividades vinculadas a cuentos, canciones, juegos y experiencias afectivas que fortalecen el desarrollo infantil.

Argentina mejoró la cobertura educativa en la última década

El informe destacó que Argentina registró uno de los mayores avances regionales en educación inicial entre 2014 y 2024.

La asistencia en niños de 3 años pasó del 40% al 55%, mientras que en la sala de 4 años aumentó del 75% al 91%, el crecimiento más alto de la región para ese grupo etario.

A pesar de estos avances, especialistas advirtieron que todavía existen importantes desafíos relacionados con la equidad educativa y la cobertura en los sectores más vulnerables.

Especialistas alertan sobre la desigualdad educativa

La profesora Gabriela Fairstein, de la Universidad de Buenos Aires y FLACSO, afirmó que persisten problemas estructurales vinculados a la falta de cobertura para niños de 0 a 2 años y a la fragmentación del sistema educativo.

Por su parte, la economista Florencia López Boo, de la Universidad de Nueva York, sostuvo que la primera infancia es una etapa clave para el desarrollo humano y la reducción de la pobreza.

Además, la investigadora Celia Rosemberg, del Conicet, advirtió que la baja cobertura educativa en los sectores vulnerables genera desigualdades tempranas en el aprendizaje y el desarrollo del lenguaje.

Educación inicial y primera infancia: una oportunidad para reducir la desigualdad

El informe concluyó que el descenso de la natalidad registrado en Argentina desde 2016 puede convertirse en una oportunidad para ampliar la cobertura del nivel inicial y garantizar un acceso más equitativo a la educación infantil.

Desde Aldeas Infantiles SOS Argentina, la directora nacional Alejandra Perinetti señaló que ampliar la cobertura educativa requiere políticas públicas integrales que acompañen a las familias en situación de vulnerabilidad.

La especialista remarcó que garantizar educación inicial de calidad desde edades tempranas es una herramienta fundamental para reducir la exclusión social y mejorar las oportunidades futuras de los niños y niñas argentinos.