El INDEC difundirá este jueves el dato oficial. Consultoras privadas estiman una variación mensual de entre 2,1% y 2,3%, lo que consolidaría la tendencia de desaceleración observada en los últimos meses.
La expectativa de los mercados y analistas económicos está puesta en el dato de inflación de mayo que dará a conocer este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Las principales consultoras privadas coinciden en que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) volvería a mostrar una desaceleración, ubicándose en torno al 2%, uno de los registros más bajos de los últimos meses.
Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), los analistas proyectan una inflación mensual de 2,3%, cifra que marcaría una nueva reducción en el ritmo de aumento de los precios.
Las estimaciones privadas oscilan entre el 2,1% y el 2,3%. Entre las más optimistas se encuentra la Fundación Libertad y Progreso, que prevé una inflación de apenas 2,1%, el nivel más bajo de los últimos nueve meses.
De confirmarse estas proyecciones, la inflación acumulada durante los primeros cinco meses del año alcanzaría aproximadamente el 14,7%, mientras que la variación interanual se ubicaría en torno al 33%, reflejando una marcada desaceleración respecto de los niveles registrados durante 2024.
Los alimentos continúan impulsando los precios
A pesar de la moderación general observada en distintos rubros, los alimentos y bebidas volvieron a ocupar un lugar central en la explicación del índice inflacionario.
La Fundación Libertad y Progreso estimó que el rubro “Alimentos y bebidas no alcohólicas” registró un incremento mensual del 3,3%, aportando cerca de 0,8 puntos porcentuales al resultado general y consolidándose como el sector de mayor incidencia en el IPC.
En la misma línea, la consultora PxQ identificó a Alimentos y Bebidas, Vivienda, Transporte y Salud como los principales motores de la inflación durante mayo. En conjunto, estas cuatro divisiones explicarían cerca del 70% de la variación total del índice.
Entre los productos y servicios que más aumentaron se destacaron el tomate, las comidas consumidas fuera del hogar, el transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires y los alquileres. En contrapartida, algunos cortes de carne vacuna y determinadas frutas cítricas registraron bajas de precios durante el mes.
Verduras y panificados lideraron los aumentos
De acuerdo con el relevamiento realizado por la consultora C&T para el Gran Buenos Aires, el rubro Alimentos y Bebidas presentó una suba mensual del 2,7%, mostrando una aceleración respecto de abril.
Dentro de ese segmento, las verduras encabezaron los incrementos con un aumento cercano al 27%, impulsadas principalmente por factores estacionales. Los productos panificados también mostraron una aceleración, con incrementos cercanos al 2,5%.
Por otro lado, la carne vacuna continuó exhibiendo una moderación en sus precios, registrando un aumento promedio del 1% durante mayo.
Factores que explican la desaceleración
Los analistas atribuyen la continuidad del proceso desinflacionario a la estabilidad del mercado cambiario y a la política monetaria restrictiva aplicada por el Banco Central.
Desde la Fundación Libertad y Progreso señalaron que la recuperación parcial de la demanda de pesos y las medidas orientadas a restringir la liquidez comenzaron a mostrar resultados concretos sobre la dinámica inflacionaria.
No obstante, los especialistas advierten que aún persisten factores de riesgo que podrían afectar la evolución de los precios durante el segundo semestre del año. Entre ellos se destacan el comportamiento de los precios internacionales de la energía, los ajustes tarifarios pendientes y el impacto de la reducción gradual de subsidios en distintos servicios.
Expectativa por el dato oficial
La publicación del IPC de mayo será seguida atentamente por economistas, empresarios e inversores, ya que permitirá evaluar si la economía argentina logró consolidar un nuevo escalón en el proceso de desaceleración inflacionaria.
Si las estimaciones privadas se confirman, mayo podría convertirse en uno de los meses con menor inflación desde el inicio del actual programa económico, fortaleciendo las expectativas de una continuidad en la tendencia descendente observada durante los últimos meses.
Sin embargo, los especialistas coinciden en que la evolución de los alimentos, el transporte, la salud y los servicios regulados continuará siendo determinante para definir la velocidad con la que la inflación pueda seguir reduciéndose durante el resto del año.

